miércoles, 20 de febrero de 2013

Rodilla y espalda. Ejercicios para prevenir y curar

Luis García, coordinador de Fisioterapia de iQtra. | TVE1
Hola a todos.

En esta entrada vamos a ceder el espacio del blog a Luis García, nuestro coordinador de Fisioterapia en iQtra. Esta semana, tuvimos el honor de que participase en el espacio dedicado a la salud Saber Vivir, en Las mañanas de la 1.

El motivo de su intervención era tocar temas con los que todos en iQtra estamos muy concienciados; concretamente los ejercicios de propiocepción para cuidar las rodillas y la realización de ejercicios muy sencillos para preservar la columna vertebral. Luis respondió a las dudas de los telespectadores, pero también habló de algunas de las líneas de trabajo que potenciamos en nuestro centro para tratar patologías del sistema locomotor pero, lo que es más importante, prevenirlas. 

Quiero empezar dando las gracias a los responsables del programa Saber Vivir por darnos la oportunidad de intervenir en su programa para hablar no solamente de los problemas que afectan a la espalda y a las rodillas, sino también por ponérnoslo tan fácil a la hora de explicar maneras sencillas de cuidar ambas zonas de nuestro cuerpo.

Tampoco quiero dejar pasar la oportunidad de mostrar mi alegría porque en el espacio dedicado a la salud se tocaron temas extraordinariamente interesantes, en los que iQtra lleva trabajando muchos años, como por ejemplo la recuperación avanzada y la movilización precoz. Para nosotros resulta muy gratificante ver como en ese camino cada día estamos menos solos y que hay muchos especialistas con los que compartir conocimientos.

A modo de resumen, la idea principal que promovemos los que nos dedicamos a este área médica es que, salvo casos de extrema necesidad, hay que descartar el sedentarismo, el reposo absoluto y las inmovilizaciones prolongadas. Un cuerpo lesionado que se para no se recupera mejor; todo lo contrario. La falta de movimiento favorece la aparición de rigideces, adherencias (en el caso de las fracturas) y un anquilosamiento que ralentiza la recuperación física, la regeneración de los tejidos operados y la cicatrización de las heridas.

*[Los contenidos referidos en esta entrada se encuentran a partir del minuto 30].



Por este motivo, en iQtra (e insistiendo que siempre que sea posible) tratamos de comenzar con el protocolo de recuperación y movilización en 24 o 48 horas después de haber aplicado el tratamiento corrector de la fase aguda (quirúrgico o no). Es más, en ocasiones llevamos a cabo programas de acondicionamiento físico previamente a una cirugía (también después) para potenciar la musculatura y evitar que la zona que va a ser operada se vea perjudicada tras la intervención.


También se habló en Saber Vivir de los beneficios del kinesiotaping, el curioso vendaje de colores cuya aplicación suscitó más de una duda en sus comienzos, pero que está demostrando ser un aliado fundamental a la hora de drenar los hematomas derivados de las operaciones y para desinflamar los tejidos con objeto de facilitar así la realización de ejercicios de fisioterapia necesarios para la recuperación del paciente.

Ejercicio preventivo para cuidar espalda y rodillas

Pero esta huida de la inmovilidad de la que os hablo no es necesaria únicamente para ayudar a la curación de los problemas del sistema locomotor. También es esencial a la hora de prevenir daños; fundamentalmente en la espalda. En este sentido, me gustaría destacar que habitualmente, cuando notamos dolor lumbar tendemos a reposar y a tomar medicamentos. Sin embargo, y aunque los fármacos nos pueden ayudar en fases agudas y especialmente severas, siempre hay que tratar de moverse para evitar la rigidez de la que os hablaba antes.

Es necesario cuidar la columna vertebral haciendo ejercicios sencillos que potencien la faja lumbosacra y que le confieran flexibilidad y elasticidad a la zona. Sed cuidadosos con los deportes que escogéis, especialmente si sufrís hernias o anomalías cervicales. Evitad los impactos y alternad las actividades para que vuestros discos intervertebrales y la musculatura de sostén no sufran.

En este aspecto, los que no habéis hecho ejercicio nunca, los que creéis no estar dotados para la actividad física o se os hace muy cuesta arriba no tenéis tampoco excusa. Por ejemplo, el Pilates, una disciplina que se sitúa en el polo opuesto del frenetismo que antes reinaba en los gimnasios, nos está demostrando tener unas cualidades excepcionales para mejorar la postura y preservar la espalda.

Asimismo, un simple fitball, una pequeña colchoneta y cinco minutos diarios bastan para conseguir nuestro propósito. Es exactamente lo mismo que ocurre con la propiocepción, una manera inteligente de "educar" a nuestro cuerpo para dotarlo de estabilidad y equilibrio.

En el programa indicamos algunos de estos ejercicios propioceptivos encaminados a cuidar las rodillas, quizá las articulaciones que más sufren con nuestra actividad diaria, no solamente deportiva. Ayudándonos de un bosu, un balancín o un cojín como el que se muestra en el vídeo se puede trabajar la propiocepción de la rodilla para tonificarla, entrenarla y evitar así resbalones, caídas, malos movimientos... en definitiva, para evitar traumatismos y desgastes prematuros.

Soy consciente de que cuando el cuerpo duele es complicado recomendar actividad y movimiento. Sin embargo, está demostrado, y cada día lo comprobamos con nuestros pacientes, que moverse es el mejor analgésico (independientemente de que a veces también necesitemos medicación).

El mensaje esencial que me gustaría transmitiros es que tenéis que moveros si os duele y moveros para que no os duela. Basta con que el esfuerzo sea muy pequeño para lograr una gran recompensa.

*Luis García
Coordinador de Fisioterapia de iQtra Medicina Avanzada

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