miércoles, 20 de octubre de 2010

Para que nuestros pies nos lleven bien durante muchos años

Los que nos dedicamos al cuidado del aparato locomotor solemos quejarnos de que los pies son los grandes olvidados de nuestro cuerpo. Siempre que tenemos oportunidad ensalzamos las capacidades y virtudes de estas estructuras musculoesqueléticas casi mágicas que soportan nuestro peso y nos ayudan a caminar, correr, saltar, impulsarnos… en definitiva, a movernos.
Por eso, no quería dejar pasar la oportunidad de contaros que en iQtra ya contamos con una unidad específica para el cuidado de estos ‘tesoros’ que nos sostienen.

Por diversas circunstancias (malas posturas, técnica deportiva defectuosa, malfomaciones congénitas, uso de calzado inadecuado…), los pies son el blanco perfecto desarrollar problemas como callosidades, juanetes, dedos en martillo, dolores plantares, alteraciones en el talón y un sinfín de trastornos que, lejos de ser un problema local, pueden afectar al equilibrio de todo el aparato locomotor.

Padecer alguna de estas afecciones en uno o en ambos pies eleva considerablemente el riesgo de sufrir lesiones en las rodillas, los tobillos, las caderas o la espalda. El motivo no es otro que cuando no podemos pisar correctamente, caminar bien o notamos un dolor en alguna extremidad, tendemos a evitar dichas molestias realizando movimientos o adoptando posturas viciadas de compensasión que acaban dañando otras zonas del cuerpo.

De esta manera, si no se trata un problema musculotendinoso cuyo origen se encuentra en los pies, es muy probable que acabemos visitando al traumatólogo y al fisioterapeuta quejándonos de dolores en las rodillas o en la espalda.

Multiplicando aplicaciones

La experiencia que hemos acumulado con los deportistas, que necesiten tener su sistema locomotor siempre en un nivel óptimo (para lo cual es fundamental que los pilares que constituyen los pies estén en las mejores condiciones), nos ha permitido desarrollar un protocolo de actuación ágil y eficaz que hemos adaptado a los pacientes convencionales.

Afortunadamente, éstos no suelen exigir ni maltratar a sus pies tanto como los que se dedican a competir, así que los resultados son muy satisfactorios.

La Unidad de Podología de la que os quiero hablar se basa en la actuación de un equipo multidisciplinar formado por profesionales procedentes de diversas áreas terapéuticas. El objetivo es obtener una visión global y amplia de las patologías que afectan al pie, diagnosticar con rapidez cuál es la que sufre cada paciente y, tal y como hacemos en otros trastornos, establecer un tratamiento integral e individualizado que abarque desde la detección hasta la completa recuperación.

Cómo pisamos

El punto de partida es siempre un estudio completo de la biomecánica del pie. Con ello tratamos de averiguar, mediante el instrumental y el equipo más avanzado, si existen problemas en la manera de pisar que, a su vez, puedan repercutir negativamente en la manera de caminar correr o, simplemente, estar en bipedestación.

Este trabajo se lleva a cabo en una plataforma que permite analizar la pisada estática (la que hacemos estando parados) como la dinámica (la que llevamos a cabo andando, corriendo o saltando). Este ingenio tecnológico nos ofrece imágenes en tres dimensiones que nos permiten tener una idea exacta de cuáles son las peculiaridades de cada pisada en cada movimiento.

Una vez que concluye el estudio, nuestra especialista Estela Pérez, podóloga y fisioterapeuta, podrá determinar si hay alteraciones del apoyo o de la marcha y planificará el tratamiento.

Habrá veces que las sesiones de fisioterapia serán suficientes para acabar con el problema. Por el contrario, en otras ocasiones habrá que pasar por quirófano para corregirlo o plantearse, en caso de una deficiencia mecánica concreta, la posibilidad de poner plantillas.

Plantillas ‘a la carta’

En este punto cabe insistir en la necesidad de poner el máximo cuidado en construir unas plantillas individualizadas. Para ello tenemos otra especie de plataforma llamada Fit Station que nos ofrece una imagen precisa de la huella del paciente. Esto hace posible moldear la plantilla (ortesis) directamente sobre el pie del paciente en carga o semicarga.

De manera simultánea a este procedimiento, un horno de vacío va moldeando las plantillas según los parámetros del estudio computerizado previo y el análisis de presiones de las huellas. Esto no sólo sirve para que la plantilla esté lista en poco tiempo. Fundamentalmente, logra que la ortesis corrija la alteración pertinente adaptándose al pie del paciente como un guante o, en este caso, como un calcetín.

Problemas superficiales que no lo son tanto

Finalmente, no me gustaría concluir sin mencionar la existencia de toda una serie de alteraciones consideradas leves o puramente estéticas como son las callosidades, durezas, alteraciones ungueales (las que afectan a las uñas, ya sean hongos o uñas encarnadas), dermatosis… que no por ello han de recibir menos atención.

Estas afecciones también pueden alterar severamente a la manera de caminar o pisar al provocar dolor o molestias. En consecuencia, también pueden ser el germen de problemas articulares o musculotendinosos que requieren tratamiento.

Por este motivo, nuestros especialistas de la Unidad de Podología también atienden este tipo de problemas en la misma sesión que realizan el resto del trabajo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario